La desigualdad económica.

Desigualdad de distribución de la riqueza.

Es evidente que existe una gran desigualdad de riqueza entre los países más ricos y más pobres del planeta. Esta diferencia se hace aún mayor cuando comparamos los ingresos de la población más pobre entre países ricos y pobres.

La siguiente figura compara las diferencias entre países del promedio de los ingresos de toda la población de cada país

La diferencia es mayor si se comparan las diferencias entre los países del promedio de los ingresos de la población más pobre de cada país (el 10% de la población más pobre):

Existen varias métricas que comparan la desigualdad en la distribución de la riqueza en una población. Uno de ellos es la relación entre los ingresos del 10% de la población mas rica y el 50% de la población más pobre.

Si se analiza este índice para toda la población mundial a lo largo de los años obtenemos la siguiente gráfica.

Evolución del índice de Gino en la población mundial

Fuente: INFORME SOBRE LA DESIGUALDAD GLOBAL 2022

Según este gráfico en el año 1820 el ingreso del 10% de la población más rica era 18 veces superior al 50% de la población mas pobre. Este relación aumentó hasta 41 en el año 1910. La desigualdad siguió creciendo más lentamente hasta el máximo ratio de 53 observado en el año 1980. Desde este año la desigualdad entre países ha ido disminuyendo.

Esta reducción desde 1980 se debe en gran parte al alto crecimiento de la economía en China y otros países como India, Indonesia, Vietnam y algunos países del África subsahariana, en relación con las tasas de crecimiento más bajas de los países ricos. Para profundizar más en las causas de desigualdad de la riqueza debemos discernir entre los dos principales factores de la desigualdad económica: la desigualdad interna de cada país y la desigualdad entre países.

La desigualdad interna de los países impide la reducción de la desigualdad económica global

La siguiente gráfica muestra la misma métrica que en la gráfica anterior, pero la descompone en los estos dos factores, mostrando la contribución de cada uno en la desigualdad económica. Sumando estas dos curvas obtendríamos la curva de desigualdad económica global de la gráfica anterior.

Contribución en la desigualdad económica de la desigualdad interna de cada país y la  desigualdad entre países

Fuente: INFORME SOBRE LA DESIGUALDAD GLOBAL 2022 

Ya vimos que en términos globales se había observado una reducción de la desigualdad en la distribución de los ingresos desde 1980, pero al analizar las dos contribuciones se observa que las desigualdades en ingresos entre países a nivel global disminuyó desde 1980, mientras la desigualdad interna de los ingresos aumentó en la mayoría de los países. Este fuerte aumento de las desigualdades dentro de los países ha impedido que la desigualdad global no se haya reducido tanto como debería haber sido, a pesar de la recuperación económica y un fuerte crecimiento en los países emergentes. También significa que las desigualdades dentro de los países son ahora incluso mayores que las marcadas desigualdades observadas entre países.

Los modelos económicos afectan a la desigualdad global.

Entre 1820 y 1910, se aprecia un aumento de ambos componentes de la desigualdad de la distribución de la riqueza. La desigualdad entre países estaba aumentando, a medida que los países occidentales estaban estableciendo su supremacía económica y política sobre el resto del mundo. La desigualdad dentro de los países también estaba aumentando, lo que refleja sistemas políticos y económicos internos muy desiguales y jerárquicos. Coincide también con el inicio de la era industrial en la que el modelo económico estaba cambiando, con grandes conflictos entra las empresas y los otros 2 pilares de la sostenibilidad:  la sociedad y el medio ambiente.

Entre 1910 y 1980, la desigualdad dentro de los países se redujo considerablemente, en gran parte debido al aumento del gasto social y al aumento progresivo de los impuestos, pero la desigualdad entre países siguió aumentando, por lo que el impacto en la desigualdad global se compensó.

Desde 1980 hasta la actualidad hemos visto los efectos de la globalización que ha favorecido el crecimiento económico de países asiáticos con una elevada población. Esto ha permitido a una parte importante de la población de estos países salir de la pobreza. Sin embargo, la globalización se ha basado en un modelo económico que ha buscado bajar el precio de los productos a cualquier coste, derivando en un incremento de la desigualdad en estos países. La población más pobre de estos países, son mano de obra barata que no se han beneficiado de la globalización de la misma forma que el resto de la población de estos países.

Algunos de estos modelos económicos han sido oportunidades perdidas que no han reducido el desequilibrio de los ingresos a nivel mundial Desigualdad interna de los países.

Evolución de la desigualdad económica interna de los países

En un mundo globalizado la desigualdad entre países está disminuyendo, pero es el aumento en la desigualdad interna de los países, lo que frena esta disminución. Tanto en países ricos como en pobres la riqueza y  los ingresos no están uniformemente repartidos entre la población. La desigualdad en el reparto de la riqueza de cada país hace que el porcentaje de la población pobre sea más o menos numeroso y que se aproxime o esté por debajo del umbral de la pobreza. 

Hasta ahora la hemos analizado la evolución de la desigualdad interna de los países pero medida como promedio entre todos los países, sin embargo la desigualdad interna es muy distinta entre los países y esto tiene también una gran importancia en la pobreza. La desigualdad interna de los países es mayor en los países pobres que los más desarrollados.

 

Distribución de la riqueza interna de los países, por regiones
Fuente: INFORME SOBRE LA DESIGUALDAD GLOBAL 2022

Volviendo a analizar la métrica “Ricos 10/ Pobres 50” que calcula la relación entre los ingresos del 10% de la población mas rica y el 50% de la población más pobre, obtenemos en la siguiente figura un resumen de como es cambia la desigualdad interna de un país en diferentes lugares del mundo. Las diferencias aún son más significativas, con países europeos como Francia y España en los que el 10% de la población más rica recibe 7 veces más ingresos que el 50% de la población más pobre y con países como Méjico o Sud-Africa en la que esta relación aumenta a 50 veces.

La población más pobre es la que más sufre los efectos de la desigualdad.

La desigualdad de la riqueza es inevitable, en un país democrático siempre existirán desigualdades. Lo deseable es conseguir que la población más pobre de un país tenga unos ingresos dignos, que le permitan vivir de forma digna. En los países pobres lo deseable sería evitar que esta población pobre tenga ingresos inferiores al umbral de la pobreza.

Si analizamos los ingresos de la población más pobre, vemos que los países europeos son lo que registran un mayor porcentaje de ingresos entre la población más pobre, lo que implica un menor índice de pobreza. Según la gráfica anterior el 50% de la población más pobre de los países Europeos ingresa el 19% de los ingresos totales del país, mientras que en áfrica, América latina u Oriente medio, los ingresos se reducen por debajo del 10% de los ingresos del país. La siguiente gráfica muestra como el porcentajes de ingresos se reduce ampliamente al analizar el 10% de la población más pobre en lugar del 50% de la pobración más pobre. Los países más pobres son los que tiene mayores índices de distribución de pobreza. Si además tenemos en cuenta que los ingresos totales de estos países son muy inferiores vemos que los ingresos de la población pobre de los países pobres es muy inferior a la de los países ricos, lo cual explica que esté por debajo del umbral de la pobreza. Por lo tanto, la extrema pobreza de muchos países se explica por la enorme desigualdad de la riqueza interna entre la población de estos países y por la enorme desigualdad de los ingresos de los países pobres comparada con los más ricos.

Evolución de la desigualdad de la riqueza entre las distintas regiones del mundo

Claves par reducir la desigualdad económica Global

Aplicar modelos políticos y económicos que además de fomentar el crecimiento económico de los países consigan reducir las desigualdades económicas internas. Los países europeos son pioneros en estas medidas y han demostrado que van en la dirección adecuada, aunque existe margen de mejora. Algunas medidas políticas a aplicar con las siguientes:

  1. Impuestos progresivos: los políticos pueden establecer un sistema tributario que grave más a quienes tienen mayores ingresos y riqueza, y menos a aquellos que tienen menos. Esto puede ayudar a redistribuir la riqueza y reducir la brecha entre ricos y pobres. 
  2. Programas de transferencias: los políticos pueden establecer programas de transferencias directas para ayudar a aquellos que se encuentran en situación de pobreza o que tienen bajos ingresos. Estos programas pueden incluir subsidios de vivienda, asistencia alimentaria, becas para la educación, entre otros.
  3. Inversión en educación: una educación de calidad puede ser una herramienta poderosa para reducir la desigualdad económica. Los políticos pueden invertir en educación pública y en programas de becas para que más personas tengan acceso a la educación y las oportunidades que esta brinda.
  4. Regulaciones laborales: los políticos pueden establecer regulaciones laborales que protejan a los trabajadores y les permitan obtener salarios más justos y condiciones de trabajo dignas. Esto puede ayudar a reducir la brecha entre trabajadores con salarios bajos y altos.
  5. Políticas de igualdad de género: los políticos pueden promover políticas de igualdad de género que reduzcan la brecha salarial entre hombres y mujeres, así como el acceso a oportunidades de trabajo y educación.
  6. Inversión en infraestructura: los políticos pueden invertir en infraestructura pública, como transporte, energía, agua y saneamiento, lo que puede crear empleos y mejorar la calidad de vida de las personas más pobres.
  7. Lucha contra la corrupción: la corrupción puede exacerbar la desigualdad económica al favorecer a los ricos y poderosos en detrimento de los más pobres. Los políticos pueden luchar contra la corrupción y promover la transparencia en la gestión pública para garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera justa y equitativa.

Es difícil que muchos países pobres con sistemas políticos corruptos o con democracias poco avanzadas consigan y quieran implantas estas políticas. Por ello como consumidores debemos fomentar el cambio de modelo económico de las empresas y a nivel global, para conseguir que las empresas en sus actividades diarias en cierto modo reemplacen el papel que que deberían estar aplicando los gobiernos.

Los impactos positivos que pueden ejercer las empresas son similares a los que pueden ejercer gobiernos que aplican medidas que reducen las desigualdades internas. Las empresas pueden conseguir que la riqueza y las protecciones sociales lleguen a los más pobres.

Parte del texto de este artículo ha sido generado con ayuda de IA del ChatGPT

A continuación se listan los beneficios Sociales que pueden conseguir las empresas sostenibles. Accediendo al enlace se muestran que actividades pueden realizar las empresas para conseguir estos beneficios.

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Resumen de Lecturas sobre Desigualdad.

La lectura de Loungani (“Desigualdad. Se ve, pero no se ve”) expone tres conceptos de la desigualdad: Desigualdad entre países, desigualdad dentro de los países y desigualdad global. Dependiendo del propósito, será mejor un concepto u otro porque, por ejemplo, en la desigualdad global no quedan casi reflejados los países con poca población.

También se hace referencia a la importancia de la longevidad y de la alfabetización para medir la calidad de vida de un país, y no solo centrarse en aspectos económicos.

Respecto a la importancia de la desigualdad, algunos economistas como Feldstein consideran que no es un aspecto del todo relevante, pues el problema realmente reside en la pobreza. Sin embargo, otros economistas como Krugman ven inviable que un 0,01% superior de los contribuyentes estadounidenses reciban más del 3% del ingreso del `país.

Por último, la desigualdad es producto de ciertos factores históricos, pero también (y principalmente) de decisiones políticas.

La lectura “Más o Menos” de Milanovic comienza explicando cómo medir la desigualdad. Se mide mediante encuestas de hogares, aunque los encuestados “muy ricos” suelen declarar ingresos inferiores a los reales, por lo que los economistas también recurren a los datos fiscales para aproximarse más a la realidad.

La desigualdad históricamente ha sido un síntoma de crecimiento económico porque los ricos ahorraban ingresos para invertir en capital físico (los pobres). Pero hoy en día el capital físico ha sido casi sustituido por maquinaria, siendo lo fundamental la educación, por lo que la mano de obra queda dividida entre calificados y no calificados. Esta diferencia entre los trabajadores es una causa importante de la desigualdad porque, con los avances tecnológicos, la demanda de mano de obra calificada aumenta notablemente.

El crecimiento económico de China e India hace que la desigualdad global se reduzca, aunque esto no se ajusta lo suficiente a la realidad porque sólo se tratan de 2 países (ambos con más de mil millones de habitantes). Los países excomumistas experimentaron un gran aumento de la desigualdad, en especial Rusia.

Por último, la revolución industrial fue un “big bang” en el que algunos países se vieron favorecidos por el inmenso crecimiento económico, pero muchos otros países se quedaron atrás.

¿A dónde fue a parar la igualdad?”, escrito por Furceri y Loungani, empieza destacando que vivimos actualmente en la etapa más desigual de nuestra historia. Entre las causas se encontrarían los continuos avances tecnológicos que “excluyen” a los trabajadores no calificados. Otra sería también la liberarización y una política fiscal en busca de la eficiencia, y en contra de la igualdad.

La consolidación fiscal tiene como objetivo reducir la deuda pública. Un nivel bajo de deuda pública puede hacer bajar las tasas de interés y, consecuentemente, reducirse los impuestos.

El gobierno, mediante impuestos progresivos y promoviendo la formación y capacitación de trabajadores de bajo y/o mediano ingreso, puede hacer que la desigualdad se reduzca, compensando así otras políticas que favorezcan el aumento de la desigualdad.