La inocencia es sabiduría porque no tiene conciencia del mal; y el mal no existe.
Interpretación
El párrafo afirma que la inocencia no es ignorancia, sino una forma de conocimiento verdadero. Al no reconocer el mal como real, la mente inocente no lo interpreta, no lo juzga ni lo reproduce. Desde la perspectiva de Un Curso de Milagros, el mal no tiene existencia propia, sino que es una interpretación errónea nacida de la separación. Por eso, la inocencia es sabiduría: ve la realidad sin distorsión, libre de las categorías del ego, y permanece alineada con lo que es real.
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