Tal vez creas que eres responsable de lo que haces, pero no de lo que piensas. La verdad es que eres responsable de lo que piensas porque es solamente en ese nivel donde puedes ejercer tu poder de decidir. Tus acciones son el resultado de tus pensamientos. No puedes separarte de la verdad “otorgándole” autonomía al comportamiento. Éste lo controlo yo automáticamente tan pronto como pongas tu pensamiento bajo mi dirección. Siempre que tienes miedo es señal inequívoca de que le has permitido a tu mente crear falsamente y de que no me has permitido guiarla.
Interpretación
El texto explica que la verdadera responsabilidad no está en las acciones visibles, sino en los pensamientos que las originan. Es en la mente donde existe la capacidad real de elegir, y todo comportamiento es una consecuencia directa de esa elección interior. No se puede separar lo que se hace de lo que se piensa, porque intentar dar autonomía a la conducta es negar su causa. Cuando la mente se pone bajo una guía correcta, las acciones se alinean de manera natural y no requieren control consciente. El miedo aparece como una señal clara de que la mente está creando desde ideas falsas, sin permitir que esa guía la dirija.