Es esencial recordar que sólo la mente puede crear y que la corrección sólo puede estar en el nivel del pensamiento
Interpretación
El párrafo señala que el origen de toda experiencia está en la mente, no en los actos ni en el mundo externo. Por eso, cualquier cambio real o corrección debe hacerse en el pensamiento, que es donde surge tanto el error como su sanación. Actuar sobre las formas externas no resuelve nada si la mente que las genera no ha sido corregida.
Normalmente intentamos corregir lo externo: las situaciones, las conductas, las relaciones, el cuerpo o las circunstancias. Pensamos que si cambiamos lo que hacemos o lo que ocurre fuera, nos sentiremos mejor. Sin embargo, según UCDM, eso es un error de enfoque, porque todo lo que experimentamos nace primero en la mente.
El párrafo subraya esta idea para recordarnos que, cuando hay conflicto, sufrimiento o miedo, no es la forma lo que necesita corrección, sino el pensamiento que le dio origen. Mientras la mente siga interpretando desde el error, cualquier ajuste externo será temporal o insuficiente.
Por eso se insiste en que la corrección solo puede estar en el nivel del pensamiento: es ahí donde se decide cómo se percibe todo. Cuando el pensamiento se corrige, el comportamiento y la experiencia cambian de manera natural, sin esfuerzo ni lucha.