Hemos estado haciendo hincapié en la percepción y apenas hemos hablado del Conocimiento. Esto ha sido así porque la percepción tiene que ser corregida antes de que puedas llegar a saber nada. Saber es tener certeza. La incertidumbre significa que no sabes. El Conocimiento es poder porque goza de certeza y la certeza es fuerza. La percepción es temporal. Al ser un atributo de la creencia en el espacio y en el tiempo es susceptible de producir miedo o amor. Las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas fomentan el amor, mas ninguna de ellas brinda certeza porque toda percepción está sujeta a cambios. Por eso es por lo que la percepción no es Conocimiento. La percepción verdadera es la base del conocimiento, pero gozar de Conocimiento es la afirmación de la verdad y esto se encuentra allende cualquier percepción.
Interpretación
Este pasaje establece una distinción central en UCDM entre percepción y Conocimiento, y explica por qué el Curso insiste primero en corregir la percepción antes de hablar de la verdad última.
El texto señala que el énfasis inicial está puesto en la percepción porque la mente humana funciona, en su estado actual, a través de percepciones, no de conocimiento.
Mientras la percepción esté distorsionada por el miedo, el juicio y la creencia en el tiempo y el espacio, no puede haber certeza, y sin certeza no puede haber Conocimiento. Por eso, antes de “saber”, es necesario aprender a ver de otra manera.
Aquí, saber no significa acumular información ni llegar a conclusiones intelectuales, sino tener certeza absoluta. La incertidumbre es la señal inequívoca de que aún se está en el terreno de la percepción. El Conocimiento es descrito como poder precisamente porque no fluctúa: es estable, firme, inmutable. Esa estabilidad es lo que el Curso llama fuerza.
La percepción, en cambio, es presentada como algo temporal y cambiante, porque depende de la creencia en el tiempo, el espacio y las diferencias. Por esa razón, puede oscilar entre miedo y amor. Cuando la percepción es falsa, genera miedo; cuando es más correcta, fomenta el amor. Sin embargo, incluso la percepción verdadera sigue siendo percepción: puede cambiar, y por tanto no ofrece certeza plena.
El texto subraya que esto no convierte a la percepción verdadera en algo inútil. Al contrario, es un paso necesario: la percepción corregida prepara la mente para el Conocimiento. Pero no debe confundirse el medio con el fin. La percepción verdadera es la base, el puente, pero el Conocimiento comienza donde la percepción termina.
Finalmente, el pasaje afirma que el Conocimiento es la afirmación directa de la verdad, algo que se encuentra más allá de toda interpretación, punto de vista o forma de ver. No depende de condiciones, ni del tiempo, ni de cambios. Mientras la percepción mira y evalúa, el Conocimiento simplemente es.
En conjunto, esta enseñanza muestra que el proceso del Curso no busca perfeccionar la percepción como un objetivo final, sino liberar a la mente de sus distorsiones perceptivas para que pueda recordar una certeza que no depende de ver, sino de saber.