Identificar en el miedo una forma de reconocer y corregir la división de la mente o un pensamiento erróneo

UCDM nos enseña que el miedo en las relaciones surge siempre de un conflicto interno, cuando lo que realmente deseamos choca con lo que creemos que debemos hacer. Mientras nuestra mente esté dividida, reaccionaremos con ansiedad, tensión, control o proyecciones hacia los demás. La sensación de miendo nos permite identificar este conflicto interno y resolverlo. Cuando tengas una sensación de miedo, analizalo y útilízalo como un mecanismo de autoayuda y corrección interior.

La aplicación práctica de esta herramienta puede consistir en:

  1. Detenerse y observar la reacción interna: notar cuándo sentimos miedo, tensión o rigidez en la relación.
  2. Identificar los pensamientos que generan conflicto: reconocer creencias como “necesito que el otro actúe de cierta manera para estar seguro” o “debo protegerme para no ser lastimado”.
  3. Entregar esos pensamientos al Espíritu Santo o reinterpretarlos desde la verdad: aceptar que la paz y la plenitud no dependen del comportamiento del otro.
  4. Actuar desde la mente alineada: una vez corregida la percepción, podemos interactuar con el otro de manera auténtica y tranquila, sin miedo ni necesidad, y la relación se vuelve más colaborativa y amorosa.

Aprendizaje clave, la paz en las relaciones no depende de controlar al otro ni de cambiar la situación externa; depende de corregir la mente, liberarse de la división interna y ver al otro como completo. Aplicar este principio transforma cualquier relación en un espacio de comprensión, apoyo y amor genuino.

El miedo puede tener otras causas diferenentes, adicionales al conflicto generado entre lo que realmente deseamos choca con lo que creemos que debemos hacer. En estos otros casos, podemos valiéndonos de la sensación de miedo como señal que nos alerta sobre un pensamiento erróneo, y se puede aplicar una metodología similar.

Según Un Curso de Milagros, el miedo siempre tiene su origen en la mente, pero no se limita solo al conflicto entre lo que deseamos y lo que creemos que debemos hacer. El Curso señala varias causas posibles del miedo:

  1. Creencias de separación: sentir que estamos desconectados de nuestro Creador o de los demás genera miedo. La mente cree que algo externo puede atacarnos o hacernos incompletos, y esa sensación de vulnerabilidad es miedo.
  2. Juicios y ataques proyectados: cuando interpretamos al otro como peligroso, culpable o imperfecto, estamos proyectando nuestros propios juicios y creando miedo a recibir lo que creemos que merecemos.
  3. Dependencia y necesidad: pensar que nuestra felicidad o seguridad dependen de otra persona o circunstancia externa produce ansiedad y miedo constante.
  4. Culpabilidad y percepción de error: sentir que hemos hecho algo “malo” o que merecemos castigo genera miedo, incluso si no hay una consecuencia externa real.
  5. Confusión entre lo real y lo ilusorio: miedo surge cuando la mente confunde las formas externas con la realidad última. Por ejemplo, tememos perder algo que en verdad no puede afectarnos espiritualmente.

En todos estos casos, UCDM insiste en que el miedo es un signo de pensamiento erróneo, y la verdadera corrección solo puede hacerse en la mente, nunca actuando directamente sobre lo externo.

Para profundizar

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