Resolver el Miedo en las relaciones y la división de la mente

En las relaciones personales, el miedo surge cuando lo que deseamos en nuestra mente choca con lo que creemos que debemos hacer. Por ejemplo, puedes querer acercarte, comunicarte con honestidad o expresar afecto, pero al mismo tiempo sientes que debes comportarte de cierta manera para ser aceptado o no provocar rechazo.

Esto genera dos tipos de tensión:

  1. Comportamiento conflictivo: actúas según tus deseos, pero también tratas de ajustarte a lo que crees que el otro espera. Esto provoca frustración interna y miedo, y a veces proyectas esa tensión sobre los demás.
  2. Comportamiento congruente pero forzado: haces lo que crees que “debes” hacer, aunque no lo sientas genuinamente. La relación puede parecer estable externamente, pero internamente hay rigidez, presión y ansiedad.

En ambos casos, la mente está dividida, y el miedo es señal de esa división. La verdadera corrección, según UCDM, no está en cambiar la conducta externa o forzar la relación, sino en revisar los pensamientos que generan conflicto, soltar las ideas de necesidad, juicio o control, y permitir que la percepción se alinee con la verdad: que el otro es completo y que nuestra paz no depende de su comportamiento.

Cuando la mente se corrige, la relación deja de ser fuente de miedo o tensión, y la interacción se vuelve fluida, colaborativa y basada en comprensión, en lugar de necesidad o miedo.

Para profundizar

Scroll al inicio