Según Un Curso de Milagros, la pérdida de paz nunca es causada por las circunstancias, ni por otras personas, ni por lo que el cuerpo experimenta. La paz se pierde por decisiones internas de la mente. Y el Curso es muy preciso al identificar cuáles son.
La causa directa y fundamental de la pérdida de paz es la decisión de separarse del Conocimiento y sustituirlo por la percepción. Esta decisión se manifiesta de varias formas concretas:
1. Elegir el juicio en lugar del conocimiento
Cada vez que la mente evalúa, compara o interpreta, está juzgando. El juicio no es neutral: divide, excluye y rechaza. Al juzgar, la mente se coloca como autora de la realidad, creyendo que puede decidir qué es válido y qué no. Esta elección rompe la paz porque introduce conflicto: lo que se acepta lucha contra lo que se rechaza.
2. Creer que la percepción es una fuente fiable de verdad
La percepción es selectiva por naturaleza. Solo muestra fragmentos y los presenta como si fueran el todo. Cuando la mente confía en lo que percibe, acepta una visión incompleta como si fuera real. Esta fragmentación genera inseguridad, duda y miedo, y con ello se pierde la paz.
3. La autoevaluación y la evaluación de los otros
El Curso enseña que evaluarse es una forma de ataque contra uno mismo. Al medirse, la mente supone que la valía puede aumentar o disminuir. Esto contradice directamente la verdad de lo que eres. Cada pensamiento de “estoy bien / estoy mal”, “valgo / no valgo”, debilita la certeza interior y hace imposible la paz.
4. El rechazo de lo percibido
Todo juicio implica rechazo. Lo rechazado no desaparece; queda retenido en la mente como culpa, resentimiento o miedo. Esta acumulación de contenidos no resueltos mantiene a la mente en vigilancia constante, defendiendo una identidad frágil. La paz no puede coexistir con la defensa.
5. La creencia de que los pensamientos no tienen efectos
Una de las ilusiones más peligrosas, según el Curso, es creer que lo que pensamos no importa. Pero cada pensamiento de juicio refuerza el sistema de la percepción y consolida la separación. La paz se pierde porque la mente se entrena a sí misma para ver conflicto donde no lo hay.
6. La idea de que la realidad está “ahí fuera” y debe ser gestionada
Cuando se cree que la paz depende de que las cosas externas se ordenen correctamente, la mente se vuelve reactiva. Intenta controlar, corregir o defenderse. Esta postura es incompatible con la paz, porque presupone amenaza.
En síntesis
La pérdida de paz no es un accidente ni un castigo: es el resultado directo de elegir interpretar en lugar de conocer, evaluar en lugar de aceptar, percibir en lugar de recordar la verdad.
El Curso no propone mejorar el juicio, sino abandonarlo. No pide comprender mejor la percepción, sino retirar la fe de ella. Cuando la mente deja de decidir por su cuenta qué es real, la paz no tiene que ser creada: se reconoce como lo que siempre estuvo presente.
Si quieres, en el siguiente paso puedo convertir esta enseñanza en una práctica diaria muy concreta, exactamente al estilo del Curso.
Para profundizar
Párrafos clave
T-16.VI.4.1-6 – El objetivo es mantener tu propia paz y amor en cualquier situación, o actuar desde la coherencia interior. T-2.VI.2.5-10 – Eres responsable de lo que piensas T-2.I.1.3-7 – La plenitud es nuestro estado original T-2.VI.5.1-10 – El miedo surge de un conflicto interno T-2.VIII.2.8 – La paz no puede transmitirse desde una mente en conflicto. T-3.VI.2.1-12 – La decisión de juzgar en lugar de conocer T-3.III.7.1-6 – La paz en las relaciones no se logra corrigiendo al otro, sino corrigiendo cómo lo vemos.Ejemplos
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