En Un Curso de Milagros, se nos enseña que la mente humana no percibe la realidad directamente, sino a través de filtros de miedo, juicio y creencias sobre la separación. Por eso, lo que experimentamos como “real” muchas veces no lo es: es una interpretación distorsionada. Para deshacer estas ilusiones, necesitamos una herramienta que nos permita cuestionar la realidad de nuestras percepciones, y que nos guíe paso a paso hacia la claridad y la paz interior. Esta herramienta se puede describir así:
Cada vez que surge una percepción que genera miedo, amenaza, error o conflicto, debemos detenernos y examinarla con atención. El primer paso es preguntarnos sinceramente: “¿Esto es real, o es simplemente mi interpretación influida por el miedo y el juicio?” Este cuestionamiento no busca cambiar el mundo externo, sino revisar nuestra percepción interna. El simple hecho de cuestionar abre un espacio para la corrección.
El segundo paso consiste en invitar al milagro. Esto significa permitir que el Espíritu Santo intervenga y nos muestre otra manera de ver la situación. No se trata de decidir qué es correcto o qué debemos hacer según nuestra mente limitada; más bien, se trata de entregar nuestra percepción distorsionada a la guía del Espíritu Santo, confiando en que Él nos mostrará la verdad que nuestra mente no puede generar por sí misma. En este punto, la herramienta nos enseña a dejar de luchar contra lo que percibimos y abrirnos a la corrección que llega sin esfuerzo.
El tercer paso es observar los efectos de la corrección. Cuando la percepción se corrige, el comportamiento deja de ser errático o conflictivo, y la paz y la coherencia interior comienzan a restablecerse. Este paso nos recuerda que la transformación verdadera no se mide por cambios externos, sino por cómo nuestra mente y nuestras acciones reflejan ahora claridad, amor y seguridad interior.
En la práctica, esta herramienta nos permite convertir cualquier percepción amenazante en un aprendizaje. Cada percepción cuestionada y corregida actúa como un puente hacia el Conocimiento: aunque la percepción verdadera sigue siendo temporal, se convierte en base para reconocer la verdad que es intemporal y estable. Al aplicar esta herramienta repetidamente, la mente se libera gradualmente de sus distorsiones y el milagro se convierte en un recurso constante, disponible para guiar nuestras decisiones y reacciones.
Resumen de la herramienta en acción:
- Detección y cuestionamiento: Identificar percepciones de miedo o conflicto y preguntarse si son reales o distorsionadas.
- Entrega al Espíritu Santo / milagro: Invitar a la corrección sin intentar forzarla, confiando en la guía interna.
- Observación de la transformación: Notar cómo la percepción corregida produce cambios en el comportamiento, la paz interior y la coherencia de pensamiento.
Esta herramienta nos enseña que la verdadera liberación y la certeza interior no provienen de modificar el mundo externo, sino de corregir la percepción interna. Cada paso refuerza la lección central del Curso: el milagro corrige la ilusión, prepara la mente para el Conocimiento y nos conduce de regreso a la paz que siempre ha estado disponible.